jueves, 18 de junio de 2009

Dos filosofías de recuperación

En esta segunda semana, he realizado un avance significativo: decidir médico y centro de rehabilitación.

Inicialmente, estaba bastante perdido ya que al no ser de la ciudad no tenía referencias de traumatólogos. Al tener seguro privado, y tras escuchar la recomendación de la propia médico de cabecera de la seguridad social, me puse a la búsqueda de referencias (es muy complicado sincronizar las sesiones de rehabilitación con los plazos adecuados)

Evidentemente, eché mano de conocidos y compañeros de trabajo. Procuré indagar sobre la experiencia en temas concretos de hombro como la calidad del proceso de rehabilitación. En este fase, no priorice ni proximidad al domicilio ni al centro de trabajo. Llegué a un “ short list” (procuraré no utilizar muchos términos en inglés porque el reconocimiento de voz de Windows Vista no los admite ;-), de dos opciones.

Esta semana he tenido sendas revisiones con los traumatólogos y he podido comprobar la diferencia de filosofías para recuperar una lesión como la mía. Por un lado, me aconsejaba conservar la escayola hasta el 30 de junio (casi cuatro semanas) mientras que en el otro, abogaba por quitar la férula y comenzar levemente a movilizar el codo.

Aunque puedan parecer contradictorios ambos diagnósticos, responden a un racional similar. La opción de comenzar a movilizar el codo pretende evitar el riesgo de rigidez en la articulación que provocaría que perdería unos grados en extensión completa del brazo. Sin embargo, el riesgo de esta opción reside en la posibilidad de desplazamiento de la fractura (si bien parece poco probable tras casi dos semanas) ante un movimiento inesperado e inapropiado.

La forma de elección ha sido casi fortuita porque sin comerlo ni beberlo ya tenía el brazo libre de la férula cuando me he querido dar cuenta. Ahora toca observar a pies juntillas las indicaciones del médico y realizar los ejercicios leves que me ha recomendado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario