El primer día después de quitar la escayola se está desarrollando mucho mejor que ayer. Ya me había acostumbrado a llevar la escayola y volver a sentir el brazo libre de esa coraza me produjo ante todo una sensación de vulnerabilidad.
Es curioso cómo nos acostumbramos a cualquier situación, hasta tal punto de que al volver a la situación “normal” nos sentimos inseguros. Sin embargo hoy ya puede ser que me ha adaptado a la nueva situación. La noche ha sido notablemente peor que las pasadas producto de esa falta de adaptación. Confío que vaya mejorando conforme vayan pasando los días.
En mi nueva situación el médico me ha recomendado realizar cada hora y media unos movimientos muy sencillos para trabajar la movilidad del codo. Básicamente me he indicado que sin mover el hombro (soltando me el cabestrillo) extienda y flexione levemente el codo derecho (cuatro o cinco veces). Para completar esta “serie de ejercicios”, debo hacer cuatro o cinco torsiones de la muñeca para recuperar la movilidad del codo en este sentido.
Por el momento, y hasta que transcurran tres semanas, no debo mover para nada el hombro. En este aspecto, existe divergencia entre las recomendaciones de los traumatólogos que visite ya que el primero me aconsejó realizar unos leves movimientos tres o cuatro veces al día desde la segunda semana de movilización.
Por último, algo que me ronda la cabeza es que tengo un punto de dolor (todavía) en el músculo exterior del brazo (de la mitad para arriba). He posteado en un foro con 4 años de vida (efisioterapia.net) a ver si es "normal", "común", o indica lesión muscular o nerviosa....
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario